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El Hospital Infanta Elena enseña a los mayores de Almonte a prevenir y detectar los problemas de la visión

  • La Unidad de Oftalmología continúa así en el Centro de Participación Activa almonteño el ciclo de charlas que viene desarrollando en su área de influencia

Las personas mayores que acuden al centro de participación activa de Almonte han participado en la charla ofrecida por el especialista en Oftalmología del Hospital Infanta Elena, Francisco Barral, en lo que ha sido un recorrido por los principales problemas de la visión que afectan en la tercera edad, con el fin de que reconozcan los síntomas y sean capaces de acudir al médico y dar la voz de alarma en los primeros estadíos de la enfermedad.

Un grupo importante de mayores han recibido esta charla informativa, amena y con una clara vocación participativa, que ha girado en torno a una de las cuestiones sanitarias que más preocupan a los ciudadanos en esa etapa de la vida, el cuidado y mantenimiento de la visión, ya que además de las limitaciones que supone su pérdida o deterioro, se ha convertido en una de las causas determinantes para mantener la independencia personal el mayor tiempo posible.

Esta ponencia se integra dentro del ciclo de charlas que la Unidad de Gestión Clínica de Oftalmología del centro hospitalario, con la colaboración de los Distritos Sanitarios Condado-Campiña y Huelva-Costa, ha venido desarrollando durante los últimos años en los centros de participación activa de la provincia, integrados dentro de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales, y que han estado centrados principalmente en los problemas en la retina provocados por un mal control de la diabetes.

El abordaje de las cataratas, los problemas degenerativos de la retina asociados a la edad, el deterioro de las vías lagrimales y la aparición del glaucoma crónico han sido, en esta ocasión, algunas de las cuestiones que se han abordado durante la ponencia del especialista, con la intención, no sólo de resolver sus dudas, sino que conseguir que sean capaces de reconocer los primeros síntomas, sobre todo en el caso de enfermedades como el glaucoma o las degeneraciones maculares, de manera que pueda iniciarse el tratamiento lo antes posible, ralentizando así el avance de la enfermedad y la consiguiente pérdida de la visión.

Entre los problemas más frecuentes en los mayores destacan las cataratas, provocadas por la opacificación del cristalino, una lente interna del ojo que sirve para enfocar y que normalmente es clara y transparente. Aunque no supone propiamente una enfermedad, sino más bien una consecuencia del envejecimiento celular, el mejor tratamiento es la cirugía, que cada día alcanza una mayor eficacia con un menor índice de complicaciones.

La degeneración de la retina macular asociada a la edad se ha perfilado también como un problema muy importante, porque es la responsable de la pérdida irreversible de visión central en esta etapa. Aunque no se ha detectado ninguna manera conocida de prevenir la degeneración macular, llevar un estilo de vida saludable puede reducir el riesgo de padecer la enfermedad.

En este sentido, se ha destacado por parte del oftalmólogo, no sólo la trascendencia de mantener una dieta saludable, el abandono del tabaco y la realización de ejercicio físico, sino que también se ha puesto especial hincapié en la importancia de acudir al médico en cuanto se aprecian los primeros síntomas, que suele ser la percepción de que las líneas rectas se muestran torcidas y onduladas.

Los problemas relacionados con las vías lagrimales, que pueden estar provocados por un exceso de producción, por insuficiencia u obstrucción mecánica en el drenaje de la lágrima, así como la aparición del glaucoma crónico, son también patologías muy frecuentes en las personas de edad, sobre todo en el caso del glaucoma ya que, al no producir dolor ni molestias en las primeras fases del proceso, son detectados cuando la enfermedad está muy avanzada y la pérdida del campo visual es irreparable.

Así, esta puesta en común ha permitido detectar la falta de información que tienen los pacientes, sobre todo en el colectivo de mayor edad, acerca de la importancia de las enfermedades oculares, por lo que está previsto que se repita en gran parte de los centros de participación activa ubicados en las localidades de la provincia.

Desde el sistema sanitario se considera muy útil este tipo de encuentros, ya que permiten resolver las dudas que sobre el tema pudieran tener los pacientes, así como fomentar la responsabilidad del mismo en relación al control de su propio estado de salud como un elemento decisivo para una buena calidad de vida. Dar a conocer las patologías por las que se produce la pérdida de visión, así como las consecuencias, en muchos casos irreversibles, de la falta de cuidados, ha servido para concienciar a los mayores de la necesidad de incorporar nuevos hábitos de alimentación y ejercicio en su vida diaria.

 

 

Fuente e imagen: Unidad de Comunicación y Participación Ciudadana de los Hospitales Juan Ramón Jiménez e Infanta Elena.

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