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‘Un baño sin fronteras’ llevará a la playa a más de 100 onubenses con problemas de accesibilidad

  

  • Una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Huelva, Cruz Roja y La Caixa en la que colaboran 30 voluntarios

La concejala de Políticas Sociales e Igualdad en el Ayuntamiento de Huelva, Alicia Narciso; el director del Área de Negocio de La Caixa en Huelva, Juan Manuel Llinares, y el presidente de Cruz Roja en Huelva, Juan José Blanco, han inaugurado esta mañana una nueva edición del programa ‘Un Baño sin Barreras’. Una iniciativa que permitirá que los onubenses con alguna discapacidad puedan disfrutar de la playa y de los baños en el mar durante el verano, gracias al vehículo ‘anfibuggy’ y al uso de material acuático para personas con movilidad reducida.

En total, más de cien onubenses se beneficiarán de un programa que pretende que ningún onubense con discapacidad se quede sin la oportunidad de acudir a la playa en verano y bañarse, algo muy habitual y sencillo para el resto, pero que se hace muy complicado e inaccesible para estas personas.

Para conseguirlo, los organizadores cuentan este año con un equipo de 30 voluntarios de diversas áreas asistenciales, desde técnicos sanitarios a socorristas acuáticos, pasando por educadores sociales y estudiantes de Ciencias del Trabajo y Pedagogía, hasta conductores de vehículos adaptados, conductores de vehículos de apoyo y voluntariado de acompañamiento, todos ellos perfectamente cualificados e implicados en la tarea de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

Según ha explicado Alicia Narciso “este programa es fruto del convenio que la institución municipal mantiene con Cruz Roja y obedecer al trabajo que llevamos a cabo de manera coordinada para fomentar la igualdad de oportunidad entre todos los onubenses y promover la accesibilidad al cien por cien”. Asimismo, ha informado que los usuarios del mismo son derivados a través de los Servicios Sociales municipales y las entidades que conforman el Consejo de Autonomía Personal.

Por su parte, Juan José Blanco ha manifestado que “se trata de la 19 edición de un programa muy querido por los usuarios que de otra forma no podrían bañarse” y ha animado a asociaciones y a particulares a sumarse a esta actividad, de la que se benefician unas 15 personas a diario.

Al respecto, Juan Manuel Llinares ha agradecido a Cruz Roja la labor que realiza, “permitiendo que personas con problemas de accesibilidad puedan llegar a la playa”. Asimismo, ha puesto en evidencia la buena acogida del programa, que este año se prevé suba en un 20 por ciento sus beneficiarios y que además cuenta con una gran demanda de voluntarios para participar en el mismo.

El programa, patrocinado por la Obra Social La Caixa, cuenta con dos vehículos adaptados y dos carpas situadas en el puesto de Socorro de la Cruz Roja en la playa del ‘Caño de la Culata’ en El Portil. En este espacio, durante los meses de julio y agosto, cuatro días a la semana, concretamente de martes a viernes de 10:00 a 14:00 horas, se ofrece este programa que incluye animación con paseos por la orilla del mar, charlas, talleres, juegos de carta y pelota y otras actividades lúdicas que ayudan a normalizar la vida de estas personas con mayores dificultades en su día a día.

Para hacerlo posible, los voluntarios prestan un servicio integral, que incluye la recogida en su domicilio o en la sede de las asociaciones, tanto a los usuarios como a sus acompañantes, y el transporte hasta la playa. Una vez allí, les ayudan a bañarse con el uso de la silla ‘anfibuggy’, al tiempo que hacen posible que estas personas puedan pasar una jornada de convivencia y diversión con varios talleres y actividades de ocio y dinamización.

Para poder llevar a cabo esta actividad, el equipo de Cruz Roja recibe una formación exhaustiva a través del curso ‘Ocio y Tiempo Libre en Personas con Movilidad Reducida’, que mediante un completo programa teórico y práctico capacita a los voluntarios y voluntarias para atender a las personas con discapacidad que participan en el programa ‘Un baño sin fronteras’.

El dispositivo atiende a personas de Huelva, Cartaya, y Aljaraque, parte de ellas usuarios y usuarias particulares y, otra parte, pertenecientes a asociaciones como Aspacehu, Aspapronias, Aspandicar, Centro de Mayores de Cartaya y Casa de Acogida.

 

 

Fuente e imagen: Ayuntamiento de Huelva.

El Programa ‘Un Baño sin barreras’ cierra su 18ª edición acercando a la playa a más de 100 personas con discapacidad

El Programa ‘Un Baño sin barreras’, que Cruz Roja desarrolla con la colaboración de La Caixa y el apoyo de los ayuntamientos de Huelva, Cartaya y Moguer, ha cerrado su décimo octava edición haciendo posible que más de 100 personas con discapacidad hayan podido bañarse en el mar y disfrutar de la playa, gracias al vehículo adaptado ‘Anfibuggy’ y al compromiso de los voluntarios y voluntarias que sacan adelante este proyecto que hace el máximo esfuerzo en la normalización la vida de las personas con discapacidad. 

Esta edición, el equipo ha estado integrado por 25 voluntarios y voluntarias de diversas áreas asistenciales, desde técnicos sanitarios a socorristas acuáticos, pasando por educadores sociales y estudiantes de Ciencias del Trabajo y Pedagogía, hasta conductores de vehículos adaptados, conductores de vehículos de apoyo y voluntariado de acompañamiento, todos ellos perfectamente cualificados e implicados en la tarea de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

El dispositivo ha atendido a unas 100 personas de Huelva, Cartaya, Moguer y Aljaraque, parte de ellas usuarios y usuarias particulares, y otra parte, pertenecientes a las asociaciones Aspacehu, Aspapronias, Aspandicar, Centro de Mayores de Cartaya, Casa de Acogida y Piso Tutelado de Cruz Roja.

El programa ‘Un baño sin barreras’, como en todas las ediciones anteriores se desarrolla cuatro días a la semana y ha incluido actividades de animación con paseos por la orilla del mar, charlas, juegos de cartas y pelota y otras actividades lúdicas que ayudan a normalizar la vida de estas personas con mayores dificultades en su día a día.

Para hacerlo posible, los voluntarios de Cruz Roja se encargan de recoger en sus casas o en las sedes de sus asociaciones a los usuarios y a sus acompañantes, les trasladan hasta la playa y, una vez allí, les ayudan a bañarse utilizando el denominado ‘Anfibuggy’. Al mismo tiempo, el voluntariado hace posible que estas personas puedan pasar una jornada de convivencia y diversión al final de la cual, y acompañados en todo momento por los voluntarios, son llevados de nuevo a sus puntos de origen.

En el caso de Huelva, el programa, patrocinado por la Obra Social La Caixa y asistido por el Ayuntamiento de Huelva, ha contado con dos vehículos adaptados y dos carpas situadas junto al puesto de Socorro de la Cruz Roja, donde se realizan las actividades de dinamización y se cuenta con la posibilidad de asistencia inmediata en caso de emergencia. De la misma forma, en los casos de Cartaya y Moguer, Cruz Roja cuenta con material y sillas anfibias de los ayuntamientos de Moguer y Cartaya.

Antes de asumir de esta actividad, los voluntarios de Cruz Roja han recibido formación exhaustiva a través del curso ‘Ocio y Tiempo Libre en Personas con Movilidad Reducida’, que mediante un completo programa teórico y práctico capacita a los voluntarios y voluntarias para atender a las personas con discapacidad que participan en el programa ‘Un baño sin barreras’.

 

 

Fuente e imágenes: Cruz Roja Huelva.

Más de un centenar de onubenses con discapacidad difrutarán este verano de la playa gracias al Programa ‘Un baño sin barreras’

La concejala de Políticas Sociales e Igualdad del Ayuntamiento de Huelva, junto con el director del Área de Negocio de La Caixa en Huelva, Juan Manuel Llinares, y el presidente de Cruz Roja en Huelva, Juan José Blanco, han presentado esta mañana el Programa ‘Un baño sin barreras’, que posibilita que más de 100 onubenses con discapacidad puedan bañarse en el mar y disfrutar de la playa, gracias al vehículo adaptado ‘Anfibuggy’, al uso de material acuático para personas con movilidad reducida y al compromiso de los voluntarios, que sacan adelante este proyecto emblemático en la normalización de la vida de las personas con discapacidad.

‘Un baño sin barreras’ se desarrolla durante los meses de julio y agosto en la playa del Caño de La Culata, en la zona de Nuevo Portil, contando para ello con la colaboración de un equipo de 25 personas procedentes de diversas áreas asistenciales, desde técnicos sanitarios a socorristas acuáticos, pasando por educadores sociales y estudiantes de Ciencias del Trabajo y Pedagogía, hasta conductores de vehículos adaptados, conductores de vehículos de apoyo y voluntariado de acompañamiento, profesionales que con su gran implicación humanitaria hacen posible la tarea de mejorar la calidad de vida de este colectivo.

Además, este programa, que está patrocinado por la Obra Social La Caixa y asistido por el Ayuntamiento de Huelva, cuenta en esta zona de la playa con dos vehículos adaptados y dos carpas situadas junto al Puesto de Socorro de la Cruz Roja, donde los beneficiarios pueden descansar y donde se realizan además las actividades de dinamización, contando con la seguridad de tener asistencia inmediata en caso de emergencia.

Tal como ha puesto de manifiesto Alicia Narciso en esta presentación, “esta iniciativa es una prueba más de la apuesta que viene haciendo el Ayuntamiento en materia de accesibilidad, en este caso coordinando los servicios sociales comunitarios y poniendo a disposición de todas las asociaciones de discapacitados de la ciudad un programa tan importante como éste para fomentar la igualdad de oportunidades y que pueda estar al alcance de todos el poder disfrutar de la playa durante el verano, facilitando que realmente no existan barreras para estas personas”.

Así, para llevar cabo este programa, ha señalado Juan José Blanco, “los voluntarios de Cruz Roja primero se encargan de recoger en sus casas o en las sedes de sus asociaciones a las personas usuarias y a sus acompañantes, les trasladan hasta la playa y, una vez allí, les ayudan a bañarse utilizando la silla anfibia denominada ‘Anfibuggy’, al tiempo que hacen posible que estas personas puedan pasar una jornada de convivencia y diversión, llevándolos posteriormente a sus puntos de origen, por lo que se trata de un servicio integral en el que siempre están acompañados por el voluntariado”.

Para ello, antes de asumir esta labor, el equipo de Cruz Roja ha recibido formación exhaustiva a través del curso ‘Ocio y Tiempo Libre en Personas con Movilidad Reducida’, que mediante un completo programa teórico y práctico capacita a los voluntarios para atender a las personas con escasa movilidad que participan en el programa ‘Un baño sin barreras’.

Por su parte, Juan Manuel Llinares, también ha querido destacar que “los verdaderos protagonistas de esta acción solidaria son los voluntarios, que son los que facilitan que estas personas con discapacidad puedan pasar unas jornadas de playa inolvidable y que sea una realidad este proyecto tan bonito, que da tantas satisfacciones a quienes más lo necesitan”.

Este programa se lleva a cabo cuatro días a la semana, en concreto de martes a viernes, e incluye actividades de animación con paseos por la orilla del mar, charlas, talleres, juegos de cartas y pelota y otras actividades lúdicas que contribuyen a mejorar la vida de onubenses que se enfrentan con numerosas dificultades en su día a día.

En este sentido, a través del dispositivo de ‘Un baño sin barreras’ se atiende a personas procedentes de Huelva, Cartaya y Aljaraque, tanto usuarios particulares como onubenses pertenecientes a las asociaciones Aspacehu, Aspapronias y Aspandicar, así como del Centro de Mayores de Cartaya y de la Casa de Acogida.

 

 

Fuente e imágenes: Ayuntamiento de Huelva.

El Ayuntamiento de Huelva, Cruz Roja y ‘La Caixa’ presentan el programa ‘Un Baño sin Barreras’ que prevé beneficiar a más de 150 onubenses con discapacidad

Dos voluntarios de Cruz Roja ayudan a un usuario de anfibuggy.

Con el apoyo de entre 35 y 40 voluntarios, el objetivo es ofrecer una jornada de playa para normalizar la vida de quienes más dificultades tienen en su día a día

La concejala de Políticas Sociales e Igualdad en el Ayuntamiento de Huelva, Alicia Narciso, ha inaugurado esta mañana una nueva edición del programa ‘Un Baño sin Barreras’, acompañada de Rocío Pizarro, directora del Área de Negocio de La Caixa y del Presidente de Cruz Roja en Huelva, Juan José Blanco.

El Ayuntamiento de Huelva se involucra una vez más, con el apoyo de Cruz Roja y ‘La Caixa’, desde su Obra Social, “coordinando recursos y ejerciendo la mediación necesaria para que ningún onubense con discapacidad se quede sin la oportunidad de disfrutar de la playa en verano”, ha apuntado Narciso.

El objetivo de esta iniciativa es facilitar a personas con discapacidad una actividad tan sencilla y habitual, pero tan complicada e inaccesible para ellos, como la de darse un baño o dar un paseo por la playa. Se ofrece así un servicio integral ya que incluye recogida en domicilio y transporte, tanto a los usuarios como a sus acompañantes, para pasar una jornada completa de playa, con todo tipo de talleres y actividades de ocio y dinamización.

Juan José Blanco y Rocío Pizarro asistieron a la actividad.

Durante los meses de julio y agosto, cuatro días a la semana, concretamente de martes a viernes, se ofrece este programa tanto a las asociaciones de personas con discapacidad, como a la población en general, con algún tipo de incapacidad física, psíquica o mental, que a nivel individual o privado deseen hacer uso del servicio. Este año, se prevé llegar a más de 150 usuarios, que repiten la experiencia en varias jornadas. En este sentido, Juan José Blanco ha explicado que al tratarse de “un programa emblemático, que cumple su décimo-septima edición, ya hay muchas personas que acceden de manera particular porque conocen el recurso, incluso turistas alojados en hoteles de la zona”.

El equipo está integrado por entre 35 y 40 voluntarios y voluntarias de diversas áreas asistenciales, desde técnicos sanitarios a socorristas acuáticos, pasando por educadores sociales y estudiantes de Ciencias del Trabajo y Pedagogía, hasta conductores de vehículos adaptados, conductores de vehículos de apoyo y voluntariado de acompañamiento, todos ellos perfectamente cualificados e implicados en la tarea de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

Para desarrollar la iniciativa, gracias una vez más al patrocinio de ‘La Caixa’, este año se han instalado dos carpas en la playa, junto a uno de los puestos de socorro de Cruz Roja, con el objeto de ofrecer un lugar de sombra y prestar una atención rápida, en caso de emergencia, a los usuarios del proyecto. La carpa está dotada de sillas y mesas, así como de materiales de ocio como juegos o aparatos de música, con el objetivo de ofrecerles no sólo actividades de desplazamiento y baño, sino también otras alternativas de ocio.

De esta forma, se ofrece una actividad de ocio y tiempo libre lo más normalizadora e integradora posible y dirigida de forma específica a este colectivo, fortaleciendo sus capacidades y reduciendo su vulnerabilidad. Para la prestación del servicio se cuenta con tres vehículos especiales llamados ‘anfibuggy’, atendidos en todo momento por personal de Cruz Roja, para permitir que en silla de ruedas, puedan gozar de un baño en el mar sin ningún riesgo. Esta silla posibilita que la persona discapacitada disfrute del baño con total seguridad, ya que es fácil de conducir y muy confortable y facilita el desplazamiento y la inmersión. El vehículo dispone de tres ruedas para un mejor manejo por la playa, así como para la entrada en el agua.

Los usuarios del servicio son previamente recogidos por personal de Cruz Roja en vehículos adaptados para traslados a la playa, con capacidad para grupos de hasta 19 personas.

En la pasada edición participaron 102 personas de Huelva, Cartaya y Aljaraque, tanto de forma particular, como desde asociaciones como Aspacehu, Aspapronias, Aspandicar, la Casa de Acogida o el Piso Tutelado de Cruz Roja.

La actividad se realiza en el término municipal de Cartaya, concretamente en la zona conocida como ‘Caño de la Culata’, perfectamente acondicionada con baños y duchas adaptadas, agua potable, aparcamientos y amplias pasarelas.

Fuente e imágenes: Ayuntamiento de Huelva.

El Programa “Un Baño sin Barreras” cierra su décimo-sexta edición acercando a la playa a más de cien personas con discapacidad

Imagen de un la iniciativa solidaria "Un Baño sin Barreras".

EL PROGRAMA ‘UN BAÑO SIN BARRERAS’ CIERRA SU DÉCIMO SEXTA EDICIÓN ACERCANDO A LA PLAYA A MÁS DE CIEN PERSONAS CON DISCAPACIDAD

El Programa ‘Un Baño sin barreras’, que Cruz Roja desarrolla con la colaboración de La Caixa, ha finalizado su décimo sexta edición haciendo posible que más de cien personas discapacitadas hayan podido bañarse en el mar y disfrutar de la playa, gracias al vehículo adaptado ‘Anfibuggy’, a la aportación de material acuático de la ONCE para personas con movilidad reducida y al compromiso de los voluntarios y voluntarias, que sacan adelante este proyecto emblemático en la normalización la vida de las personas con discapacidad.

Esta edición, el equipo ha estado integrado por 35 voluntarios y voluntarias de diversas áreas asistenciales, desde técnicos sanitarios a socorristas acuáticos, pasando por educadores sociales y estudiantes de Ciencias del Trabajo y Pedagogía, hasta conductores de vehículos adaptados, conductores de vehículos de apoyo y voluntariado de acompañamiento, todos ellos perfectamente cualificados e implicados en la tarea de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

El dispositivo ha atendido a 102 personas de Huelva, Cartaya y Aljaraque, parte de ellas usuarios y usuarias particulares, y otra parte, pertenecientes a las asociaciones Aspacehu, Aspapronias, Aspandicar, Centro de Mayores de Cartaya, Casa de Acogida y Piso Tutelado de Cruz Roja.

Dos voluntarios de Cruz Roja ayudan en esta iniciativa.

El programa ‘Un baño sin barreras’, como en todas las ediciones anteriores, ha incluido actividades de animación con paseos por la orilla del mar, charlas, juegos de cartas y pelota y otras actividades lúdicas que ayudan a normalizar la vida de estas personas con mayores dificultades en su día a día.

Para hacerlo posible, los voluntarios de Cruz Roja se encargan de recoger en sus casas o en las sedes de sus asociaciones a los usuarios y a sus acompañantes, les trasladan hasta la playa y, una vez allí, les ayudan a bañarse utilizando el denominado ‘Anfibuggy’, al tiempo que hacen posible que estas personas puedan pasar una jornada de convivencia y diversión al final de la cual, y acompañados en todo momento por los voluntarios, son llevados de nuevo a sus puntos de origen.

Antes de asumir de esta actividad, los voluntarios de Cruz Roja han recibido formación exhaustiva a través del curso ‘Ocio y Tiempo Libre en Personas con Movilidad Reducida’, que mediante un completo programa teórico y práctico capacita a los voluntarios y voluntarias para atender a las personas con discapacidad que participan en el programa ‘Un baño sin barreras’.

Fuente e imágenes: Cruz Roja Huelva.

Un total de 100 ciudadanos de la ciudad de Huelva se benefician del programa ‘Un Baño sin Barreras’

La concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Huelva, Alicia Narciso; y la concejal de Participación Ciudadana, María José Pulido han visitado esta mañana en la zona de playa conocida como el ‘Caño de la Culata’ a los usuarios del programa ‘Un Baño sin Barreras’

Las concejalas de Servicios Sociales y Participación Ciudadana han realizado hoy una visita a las instalaciones de Cruz Roja en el Caño de la Culata

La concejal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Huelva, Alicia Narciso; y la concejal de Participación Ciudadana, María José Pulido han visitado esta mañana en la zona de playa conocida como el ‘Caño de la Culata’ a los usuarios del programa ‘Un Baño sin Barreras’. Un proyecto puesto en marcha por la Cruz Roja, en colaboración con la institución municipal, hace 16 años con la finalidad de brindar a las personas con discapacidad la oportunidad de disfrutar de un día en la playa.

Alicia Narciso ha felicitado a la Cruz Roja por esta iniciativa e igualmente al equipo de voluntarios que consiguen, con una gran dedicación y profesionalidad, que los baños en la playa sean accesibles para todos los onubenses.

Un programa abierto a las asociaciones de personas con discapacidad, como a la población en general, con algún tipo de incapacidad física, psiquíca o mental, que a nivel individual o privado deseen hacer uso del servicio. En concreto, de la capital se prevé que se beneficien de esta actividad veraniega unos 100 ciudadanos, de los 140 onubenses que van a participar en este programa.

‘Un baño sin barreras’, como en todas las ediciones anteriores, incluye, además, actividades de animación con paseos por la orilla del mar, charlas, juegos de cartas y pelota y otras actividades lúdicas que ayudan a normalizar la vida de estas personas con mayores dificultades en su día a día.

Usuarios disfrutan de un baño en la playa.

Para ello, se instala una carpa en la playa, junto a uno de los puestos de socorro de Cruz Roja, con el objeto de ofrecer un lugar de sombra y prestar una atención rápida, en caso de emergencia, a los usuarios del proyecto. La carpa está dotada de sillas y mesas, así como de materiales de ocio, como juegos o aparatos de música, con el objetivo de ofrecerles no sólo actividades de desplazamiento y baño, sino también otras alternativas de ocio. Y la playa está perfectamente acondicionada para ellos con baños y duchas adaptadas, agua potable, aparcamientos adaptados y amplias pasarelas.

De esta forma, se ofrece una actividad de ocio y tiempo libre lo más normalizadora e integradora posible y dirigida de forma específica a este colectivo, fortaleciendo sus capacidades y reduciendo su vulnerabilidad.

El equipo está integrado por más de 30 voluntarios y voluntarias de diversas áreas asistenciales, desde técnicos sanitarios a socorristas acuáticos,  pasando por educadores sociales y estudiantes de diversas disciplinas, hasta conductores de vehículos adaptados, conductores de vehículos de apoyo y voluntariado de acompañamiento, todos ellos perfectamente cualificados e implicados en la tarea de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

Los voluntarios de Cruz Roja se encargan de recoger en sus casas y en las sedes de sus asociaciones a los usuarios y usuarias y a sus acompañantes, les trasladan hasta la playa y, una vez allí, les ayudan a bañarse utilizando la silla anfibia denominada ‘Anfibuggy’, al tiempo que hacen posible que estas personas puedan pasar una jornada de convivencia y diversión al final de la cual, y acompañados en todo momento por los voluntarios, son llevados de nuevo a sus puntos de origen.

Antes de encargarse de esta actividad, los voluntarios de Cruz Roja reciben formación exhaustiva a través del curso ‘Ocio y Tiempo Libre en Personas con Movilidad Reducida’, que mediante un completo programa teórico y práctico capacita a los voluntarios para atender a las personas con discapacidad que participan en el programa ‘Un baño sin barreras’.

Para la prestación del baño se cuenta con tres vehículos especiales llamados “anfibuggy”, atendidos en todo momento por personal de Cruz Roja. Esta silla posibilita que la persona discapacitada disfrute del baño con total seguridad, ya que es fácil de conducir y muy confortable y facilita el desplazamiento y la inmersión ya que flota. El vehículo dispone de tres ruedas para un mejor manejo por la playa, así como para la entrada en el agua.

Fuente e imágenes: Ayuntamiento de Huelva.

Un año más el programa “Un Baño sin barreras” de Cruz Roja vuelve a hacer posible que personas con discapacidad disfruten del mar

Imagen del programa programa ‘Un Baño sin barreras’, que se desarrolla desde hace 16 años.

La directora del área de Negocio de la Caixa, Rocío Pizarro, y la coordinadora provincial de Cruz Roja, Charo Miranda, han inaugurado hoy, en la playa de Caño de la Culata de El Portil, el programa ‘Un Baño sin barreras’, que se desarrolla desde hace 16 años, primero en Huelva y después también en Cartaya y Lepe, y que en esta nueva edición pretende hacer posible un año más que personas con discapacidad puedan bañarse en el mar y disfrutar de la playa, gracias al vehículo adaptado ‘Anfibuggy’ y al trabajo de los voluntarios y voluntarias que sacan adelante este proyecto para normalizar la vida de las personas con discapacidad.

Para ello, el equipo estará integrado por más de 30 voluntarios y voluntarias de diversas áreas asistenciales, desde técnicos sanitarios a socorristas acuáticos, pasando por educadores sociales y estudiantes de diversas disciplinas, hasta conductores de vehículos adaptados, conductores de vehículos de apoyo y voluntariado de acompañamiento, todos ellos perfectamente cualificados e implicados en la tarea de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

‘Un baño sin barreras’, como en todas las ediciones anteriores, incluye, además, actividades de animación con paseos por la orilla del mar, charlas, juegos de cartas y pelota y otras actividades lúdicas que ayudan a normalizar la vida de estas personas con mayores dificultades en su día a día.

Así, los voluntarios de Cruz Roja se encargan de recoger en sus casas y en las sedes de sus asociaciones a los usuarios y usuarias y a sus acompañantes, les trasladan hasta la playa y, una vez allí, les ayudan a bañarse utilizando la silla anfibia denominada ‘Anfibuggy’, al tiempo que hacen posible que estas personas puedan pasar una jornada de convivencia y diversión al final de la cual, y acompañados en todo momento por los voluntarios, son llevados de nuevo a sus puntos de origen.

Antes de encargarse de esta actividad, los voluntarios de Cruz Roja reciben formación exhaustiva a través del curso ‘Ocio y Tiempo Libre en Personas con Movilidad Reducida’, que mediante un completo programa teórico y práctico capacita a los voluntarios para atender a las personas con discapacidad que participan en el programa ‘Un baño sin barreras’.

Fuente e imagen: Cruz Roja Huelva.

El programa “Un baño sin barreras” hace posible que más de 100 personas discapacitadas disfruten de la playa.

Voluntarias de Cruz Roja acompañan a una de las usuarias del programa "Un Baño sin barreras"

El Programa ‘Un baño sin barreras’, que Cruz Roja desarrolla con los ayuntamientos de Huelva, Cartaya y Lepe, y con la colaboración de La Caixa, ha terminando su décimo quinta edición haciendo posible que 105 personas discapacitadas hayan podido bañarse en el mar y disfrutar de la playa, gracias al vehículo adaptado ‘Anfibuggy’ y al trabajo de los voluntarios y voluntarias que sacan adelante este proyecto que lleva ya quince años contribuyendo a normalizar la vida de las personas con discapacidad.

Este año, el equipo ha estado integrado por más de 30 voluntarios y voluntarias de diversas áreas asistenciales, desde técnicos sanitarios a socorristas acuáticos, pasando por educadores sociales y estudiantes de Ciencias del Trabajo y Pedagogía, hasta conductores de vehículos adaptados, conductores de vehículos de apoyo y voluntariado de acompañamiento, todos ellos perfectamente cualificados e implicados en la tarea de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

El dispositivo ha atendido a 38 particulares de Huelva y Corrales, a diez usuarios y usuarias de Aspapronias, 25 de Apascehu, 17 del Centro de Atención de Personas Mayores de Cartaya y Aspandicar, ocho de la Casa de Acogida de Cruz Roja y siete de la asociación de Lepe AdifLe.

‘Un baño sin barreras’, como en todas las ediciones anteriores, ha incluido actividades de animación con paseos por la orilla del mar, charlas, juegos de cartas y pelota y otras actividades lúdicas que ayudan a normalizar la vida de estas personas con mayores dificultades en su día a día.

Para ello, los voluntarios de Cruz Roja se encargan de recoger en sus casas o en las sedes de sus asociaciones a los usuarios y a sus acompañantes, les trasladan hasta la playa y, una vez allí, les ayudan a bañarse utilizando el denominado ‘Anfibuggy’, al tiempo que hacen posible que estas personas puedan pasar una jornada de convivencia y diversión al final de la cual, y acompañados en todo momento por los voluntarios, son llevados de nuevo a sus puntos de origen.

Antes de encargarse de esta actividad, los voluntarios de Cruz Roja han recibido formación exhaustiva a través del curso ‘Ocio y Tiempo Libre en Personas con Movilidad Reducida’, que mediante un completo programa teórico y práctico capacita a los voluntarios para atender a las personas con discapacidad que participan en el programa ‘Un baño sin barreras’.

Fuente e imágenes: Cruz Roja Huelva.

Más de 200 onubenses con discapacidad podrán disfrutar de la playa este verano gracias al programa municipal “Un Baño sin Barreras”

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25 voluntarios participan un proyecto que cumple este año su XV edición con la colaboración de diferentes entidades.

Dentro de sus citas imprescindibles del verano, el alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez, visitó en la mañana de ayer a los participantes en el programa ‘Un Baño sin Barreras’, creado hace quince años por el Ayuntamiento de Huelva para brindar a las personas con discapacidad la oportunidad de disfrutar de la playa. “Es una satisfacción compartir cada verano este día con estos onubenses valientes, que a pesar de sus dificultades pueden apreciar el placer de bañarse en el mar”, ha dicho el alcalde orgulloso de poder inaugurar una nueva edición de esta iniciativa que beneficiará a más de 200 personas con discapacidad de la capital.

Junto a Charo Miranda, coordinadora de Cruz Roja en Huelva, e Ignacio Blasco, delegado de La Caixa en Andalucía Occidental, entidades que con el Consejo Local de la Discapacidad patrocinan el programa, el alcalde de Huelva ha compartió con los usuarios una jornada en la que se facilita a personas con discapacidad “una actividad tan sencilla y habitual, pero tan complicada e inaccesible para ellos, como la de darse un baño o dar un paseo por la playa”. Además, se ofrece un servicio integral ya que incluye recogida en domicilio y transporte, para pasar una jornada completa de playa, con todo tipo de talleres y actividades de ocio y dinamización.

Pedro Rodríguez recordó que durante los meses de julio y agosto, tres días a la semana, concretamente los martes, miércoles y jueves, se ofrece este programa tanto a las asociaciones de personas con discapacidad, como a la población en general, con algún tipo de incapacidad física, psíquica o mental, que a nivel individual o privado deseen hacer uso del servicio. En este sentido, ha señalado que “más de 5.000 onubenses han participado de esta iniciativa en sus 15 años de andadura”.

Para ello, se instala una carpa en la playa, junto a uno de los puestos de socorro de Cruz Roja, con el objeto de ofrecer un lugar de sombra y prestar una atención rápida, en caso de emergencia, a los usuarios del proyecto. La carpa está dotada de sillas y mesas, así como de materiales de ocio, como juegos o aparatos de música, con el objetivo de ofrecerles no sólo actividades de desplazamiento y baño, sino también otras alternativas de ocio.

De esta forma, se ofrece una actividad de ocio y tiempo libre lo más normalizadora e integradora posible y dirigida de forma específica a este colectivo, fortaleciendo sus capacidades y reduciendo su vulnerabilidad. Para la prestación del servicio se cuenta con tres vehículos especiales llamados “anfibuggy”, atendidos en todo momento por personal de Cruz Roja, para permitir que en silla de rueda, puedan gozar de un baño en el mar sin ningún riesgo. Esta silla, posibilita que la persona discapacitada disfrute del baño con total seguridad, ya que es fácil de conducir y muy confortable y facilita el desplazamiento y la inmersión ya que flota. El vehículo dispone de tres ruedas para un mejor manejo por la playa, así como para la entrada en el agua.

Los usuarios del servicio son previamente recogidos por personal de Cruz Roja, en vehículos adaptados para traslados a la playa, con capacidad para grupos de hasta 19 personas. En la pasada edición participaron 160 personas, además de 25 voluntarios, con distintos perfiles, como conductores, monitores, socorristas, o técnicos en discapacidad. La edad de los usuarios varió entre los 9 y los 90 años, presentando diversas discapacidades físicas, psíquicas y sensoriales y siendo la proporción de mujeres, mayor que la de hombres atendidos. En cuanto a asociaciones, el año pasado participaron 7 entidades: Aspacehu, Aspapronias, María de Nazaret, Residencia de mayores Sanyres y Residencia de mayores de Cartaya, Cediter.

La actividad se realiza en esta ocasión en el término municipal de Cartaya, concretamente en la zona conocida como ‘Caño de la Culata’, perfectamente acondicionada con baños y duchas adaptadas, agua potable, aparcamientos adaptados y amplias pasarelas.

Fuente e imagen: Ayuntamiento de Huelva.