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La ampliación de la Reserva de la Biosfera impulsará el desarrollo económico sostenible del entorno de Marismas del Odiel

Imagen del Pleno del Patronato.

El ensanche de la zona de transición permite abarcar las marismas de los ríos Odiel y Piedras en su conjunto sin que ello implique nuevas restricciones.

Marismas del Odiel, de acuerdo con las recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), ha dado hoy luz verde al informe sobre la ampliación de la Reserva de la Biosfera con el ensanche de la zona de transición exterior en 46.003 hectáreas que incluyen zonas marinas y núcleos urbanos. Este informe será elevado al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para que a su vez le dé traslado a la Unesco.

Así lo ha ratificado el Pleno del Patronato en lo que el delegado del Gobierno andaluz en Huelva en funciones, José Fiscal, ha calificado como un “hito histórico” para el desarrollo sostenible, económico, social, cultural y ambiental, del conjunto de municipios del entorno de un espacio protegido que engloba a los términos de Aljaraque, Gibraleón, Huelva, Cartaya y Punta Umbría.

En esta misma línea se ha pronunciado la delegada territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente en funciones, Josefa González Bayo, quien ha apostillado, además, que esta ampliación, lejos de suponer incremento alguno de las restricciones al desarrollo del territorio, vendrá a impulsarlo. “No implica nada nuevo sobre el grado de protección que ya marcan las normativas ambientales y urbanísticas existentes; sólo valor añadido”, ha sentenciado. Para la delegada territorial en funciones es, por tanto, “una oportunidad”, la que aporta, como ha continuado, ese sello de calidad que viene de la mano de una figura de prestigio internacional como es la Reserva de la Biosfera. Algo que, a su juicio, “imprime a nuestros productos y servicios, a nuestra industria agroalimentaria y a nuestra oferta turística, la ventaja competitiva de la diferenciación, la calidad, la excelencia”.

González Bayo ha incidido en que se trata de una figura flexible, que “no conlleva nuevas afecciones ambientales ni socioterritoriales”, en la medida en que, como Reserva de la Biosfera (tendrá ahora una superficie de 53.365 hectáreas), “sólo la zona núcleo de Marismas del Odiel (el 2,05 por ciento de la superficie) debe estar declarada como espacio natural protegido y ya lo está, lo cumple con su catalogación como Paraje Natural”. Las otras zonas, tampón (11,75 por ciento) y de transición (86,20 por ciento), “no requieren ninguna normativa distinta a aquellas a las que ya están sujetas”.

La ampliación, resultado de un largo proceso de participación y que abarca las marismas de los ríos Odiel y Piedras en su conjunto, abre así la puerta, en palabras de José Fiscal, a proyectos y programas específicos, a inversiones, a la llegada de fondos europeos y a la integración de los productos y servicios del entorno en la recién aprobada Marca de Reservas de la Biosfera o el Club de Productos Turísticos Reserva de la Biosfera. Todo ello, sin olvidar, mediante el impulso a la participación activa de la ciudadanía, el fortalecimiento del vínculo entre la población y el significado de estas marismas como patrimonio ambiental, lo cual, bajo la óptica del delegado, “ayudará a reorientar las actividades económicas locales, al nacimiento de nuevas iniciativas emprendedoras ligadas a la economía sostenible”.

Balance de 2014

El ejercicio 2014, según ha remarcado la delegada territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente en funciones, Josefa González Bayo, ha sido un “nuevo año de éxitos” para la sostenibilidad del Paraje Natural Marismas del Odiel. Una afirmación que ha sustentado, en especial, en dos datos: el registro récord de 2.622 parejas reproductoras de flamenco rosa, que consolida a la Reserva de la Biosfera como el segundo hábitat en orden de importancia de la comunidad autónoma (sólo por detrás de Fuente de Piedra, en Málaga); y el incremento del censo de parejas reproductoras de la emblemática águila pescadora de tres a cuatro, un nuevo “pequeño gran paso” en la reintroducción de esta especie en la Península Ibérica.

Josefa González Bayo ha resaltado también la alianza estratégica de toda la sociedad onubense para contribuir a la preservación de los valores ambientales y culturales de Marismas del Odiel, con la colaboración permanente entre el espacio y actores como la Universidad de Huelva, el mundo de la empresa, los voluntarios y otras administraciones como la Diputación Provincial o los ayuntamientos “para salvaguardar la biodiversidad y la historia del enclave y para acercarlo más a la ciudadanía”. Una suma de esfuerzos que se observa en la creciente apuesta por la concienciación ambiental y en los múltiples programas de seguimiento y gestión de su avifauna, entre la que también cobran importancia el charrancito, la canastera, el chorlitejo o la espátula.

Responsabilidad social corporativa y voluntariado

La relación con el tejido empresarial del entorno quedó reflejada en 2014 en la reedición de los convenios de colaboración con entidades como Cepsa Refinería La Rábida, para el seguimiento y protección de las poblaciones de águila pescadora o la restauración y el mantenimiento de la Laguna Primera de Palos y Las Madres; o la Fundación Atlantic Copper, que se traduce en la puesta en marcha de programas de visitas de escolares y de otros colectivos a la Reserva de la Biosfera o de campamentos de verano infantiles. Una participación que se ve reforzada, por otro lado, por el voluntariado, con frecuentes actividades, con un papel destacado del Aula de la Sostenibilidad de la Universidad de Huelva o SEO BirdLife, de seguimiento y apoyo a las medidas de gestión de la avifauna, el anillamiento nocturno de larolimícolas en verano o la travesía de Marismas del Odiel, entre otras muchas.

Patrimonio Arqueológico

La recuperación y puesta en valor del legado arqueológico dejado en la Isla Saltés por distintas civilizaciones a lo largo de miles de años es otro de los ejes de la actividad en Marismas del Odiel. Se trata, desde la óptica de la delegada territorial, de un “punto encuentro de culturas” en el que cobran una especial relevancia los vestigios islámicos de la Taifa de Huelva y Saltés fundada en 1.012 por Abd al-Aziz al-Bakri, entre los que sobresalen el yacimiento de la zona conocida como El Almendral, ciudad que presentaba un tejido urbano denso y contaba con talleres de metalurgia del hierro, un puerto bien protegido y atarazanas. No se puede olvidar tampoco el enclave romano de La Cascajera, que debe su existencia a los recursos pesqueros y marisqueros del estuario y utilizado para su procesado y comercialización, así como la historia minera industrial, la almadraba o el campamento de prisioneros del franquismo.

Fuente e imagen: Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Huelva.

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