El ejecutivo nacional aprueba ayudas para los sectores más afectados, baja los impuestos de la luz y los combustibles e impulsa la instalación de energías renovables.
Además, ha acordado la congelación temporal de los precios del alquiler de viviendas
El Consejo de Ministros aprobó ayer dos reales decretos ley con medidas para paliar el impacto que la guerra en Oriente Próximo está teniendo en la ciudadanía y la economía. Se indica al respecto que el primero contiene 80 medidas que movilizarán 5.000 millones de euros para beneficiar a 20 millones de hogares y 3 millones de empresas, y que el segundo establece una congelación temporal de los precios del alquiler de viviendas. Se prevé que ambos entren en vigor hoy tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
Durante su comparecencia en la rueda de prensa posterior al Consejo Ministerial, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reiterado que España no avala esta guerra: «El no a la guerra es rotundo, a una guerra ilegal en Irán». No obstante, el presidente ha asegurado que el Ejecutivo movilizará todos los recursos necesarios para proteger a los ciudadanos, ayudar a las pequeñas y medianas empresas, al sector primario y a la industria española, al igual que ha hecho en crisis precedentes, como la provocada por la pandemia o la invasión de Rusia a Ucrania», adoptando reformas.
Pedro Sánchez ha remarcado que la guerra cuesta vidas de inocentes y que además tiene un impacto económico para los españoles: «Nos va a costar 5.000 millones de euros, que podríamos estar destinando a becas, sanidad y dependencia», incidió.
El primer real decreto aprobado ayer incluye dos grandes ejes: el primero, de carácter coyuntural, para levantar un escudo social con el objetivo de proteger a los hogares y a los sectores económicos más expuestos, y un segundo, de naturaleza estructural y estratégica, con iniciativas orientadas a impulsar la soberanía energética.
Rebajas de impuestos
El jefe del Ejecutivo ha avanzado que se pone en marcha una reducción de la fiscalidad energética. Así, se reducirán los impuestos sobre la electricidad en un 60%, se suspenderá el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica y bajará el Impuesto Especial sobre la Electricidad al tipo mínimo del 0,5%. También se apunta que el Iva de la electricidad se reducirá del 21% al 10%. Además, el Iva aplicable al gas natural, briquetas y pellets disminuirá al 10% y se congelará el precio máximo de venta del butano y el propano.
Pedro Sánchez también ha anticipado que los impuestos que afectan al precio de la gasolina y el gasoil que se reducirán hasta el mínimo que permite la Unión Europea, lo que se traduce en «una rebaja efectiva de hasta 30 céntimos de euros por litro en función del carburante, unos 20 euros de ahorro por depósito para un coche medio».
Por otra parte, el presidente ha anunciado que se extenderán hasta finales de año todos los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico, así como la prohibición de interrumpir los suministros esenciales a los hogares más vulnerables.
Además, se bonifica en un 80% los peajes eléctricos de transporte y distribución para toda la industria electrointensiva. «Vamos a ayudar a estas industrias a ahorrar en torno a 200 millones de euros y a preservar su competitividad, su actividad y cientos de miles de empleos en territorios muy importantes que dependen precisamente de esas industrias».
El real decreto ley también contempla líneas de apoyo específicas para los sectores agrario y pesquero. Pedro Sánchez ha destacado que se establece una ayuda de 20 céntimos por litro de combustible a todos los transportistas, a los agricultores y a los ganaderos y otra ayuda para la compra de fertilizantes.
Asimismo, se establece por ley una mayor flexibilidad en los contratos de suministro energético para que las empresas y los autónomos puedan adaptar sus condiciones al escenario actual sin costes adicionales.
Además se ha destacado que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia se dotará de nuevas capacidades de supervisión y de sanción para garantizar que las ayudas llegan a sus destinatarios y evitar abusos. El presidente ha remarcado que se castigará con dureza a cualquier empresa que aproveche esta crisis o las ayudas del Estado para enriquecerse: «Cada euro de este plan sale del esfuerzo de los contribuyentes y debe volver íntegro a ellos. Un Gobierno responsable y las autoridades competentes no podemos tolerar que algunos, por pura codicia, intenten sacar tajada de esta guerra».
Energía
El segundo eje de las medidas es de naturaleza estructural. «Estamos en lo urgente, pero también en lo importante y, de hecho, gracias a que nunca hemos olvidado lo importante, hoy estamos mejor preparados», ha afirmado el presidente del Gobierno.
El objetivo, según ha explicado Pedro Sánchez, «es continuar con la política energética de descarbonización y electrificación de la economía española que se ha desvelado como muy positiva para hacer frente a los efectos de la emergencia climática y ha beneficiado también a los consumidores». En este sentido el jefe del Ejecutivo ha destacado «que la potencia instalada en energías renovables ha aumentado un 150% en los últimos 7 años, lo que hace a España más resiliente a crisis energéticas como la actual».
Las medidas de este eje están orientadas a seguir impulsando esa soberanía energética. Entre ellas, el presidente ha citado un «paquete masivo de deducciones» en el Irpf para la instalación de placas solares, puntos de recarga y bombas de calor, nuevas ayudas para la climatización de edificios y la agilización en la instalación de energías renovables, incrementando también la norma la capacidad de almacenamiento eléctrico mediante, por ejemplo, baterías y la declaración de utilidad pública del bombeo hidroeléctrico.
Alquileres
El Consejo de Ministros aprobó ayer otro real decreto ley, fruto del acuerdo entre los dos grupos políticos que componen el Gobierno de coalición, para establecer una congelación temporal de los precios del alquiler, similar a la aplicada en crisis previas.
El jefe del Ejecutivo ha reconocido que no existe aún una mayoría parlamentaria para convalidar esta segunda norma, «pero no por ello el Gobierno de coalición progresista va a renunciar a dar una respuesta también a la emergencia habitacional que sufre buena parte de la ciudadanía española». Asimismo Pedro Sánchez ha añadido al respecto que en las próximas semanas seguirán las negociaciones con los grupos parlamentarios con el objetivo de sacar adelante este real decreto ley.
Las medidas, ha agregado, estarán vigentes todo el tiempo que sea necesario. «Y si las circunstancias lo requieren porque la gravedad de la crisis se acentúa, las ampliaremos», ha asegurado. A este respecto ha querido subrayar «la responsabilidad del momento, da igual que se sea de izquierdas o derechas, esta es una guerra que ya está afectando al bolsillo de los ciudadanos», por lo que ha apelado a la responsabilidad de los grupos parlamentarios ante un momento de incertidumbre.
Finalmente el presidente ha manifestado que se trata de un plan coherente con las políticas ejecutadas en los últimos años. «Ningún plan, sin embargo, por ambicioso que sea, podrá neutralizar todas las miserias de esta guerra ilegal», por lo que todos los partidos políticos tienen que exigir «el cese inmediato de este conflicto» y el respeto al derecho internacional, según ha defendido Pedro Sánchez.
Imagen: Pool Moncloa / Fernando Calvo









