La Junta inicia sobre el terreno una intervención de más de 3,6 millones de euros para reducir la erosión, proteger infraestructuras y favorecer la recuperación ambiental de la zona afectada por el incendio
La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha anunciado el inicio de las «obras de emergencia» en el monte público “Pata del Caballo”, donde las máquinas y equipos especializados trabajan sobre el terreno, para ejecutar las actuaciones destinadas a reducir los efectos del incendio forestal de Niebla y acelerar así la recuperación ambiental de la zona afectada.
Esta primera fase de la intervención actuará sobre una superficie de 1.544 hectáreas, fundamentalmente en los montes públicos “Pata del Caballo” y “Los Carneros”. Se trata de actuaciones que, al haber sido declaradas de emergencia por la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad, se desarrollan con carácter prioritario ante la llegada de las lluvias de otoño e invierno y teniendo en cuenta la pérdida de cubierta vegetal y la severidad de los daños que se han producido.
El principal objetivo de los trabajos es el de evitar pérdidas de suelo, frenar el arrastre de cenizas y sedimentos hacia los cauces y reducir los riesgos asociados a la caída de árboles gravemente dañados por el fuego. De este modo, se procede ya a la adecuación de accesos y caminos forestales para garantizar la entrada segura de la maquinaria y el personal técnico que van a ejecutar las labores preventivas destinadas a eliminar situaciones de riesgo derivadas del incendio. Posteriormente, se pondrán en marcha los trabajos de restauración hidrológico-forestal que permitirán estabilizar los terrenos más afectados y proteger los recursos naturales del entorno.
Entre las actuaciones previstas, destaca la construcción de seis nuevas pantanetas en las cuencas de los arroyos Meloja, Viguera, Braña, Mancegoso, Cañito y Corumbel, infraestructuras que contribuirán a retener sedimentos y cenizas antes de que alcancen los cauces principales. Asimismo, se acondicionarán elementos de drenaje existentes y se ejecutarán fajinas, albarradas y trabajos de subsolado con madera procedente de los propios árboles quemados para reducir la erosión y favorecer la infiltración del agua.
La intervención contempla igualmente la retirada de pies arbóreos calcinados con riesgo de caída sobre carreteras, senderos y caminos forestales, una actuación para garantizar la seguridad en estos espacios naturales, además de prevenir daños sobre las infraestructuras existentes.
Asimismo se indica que aparte de la ejecución de estas labores, la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente está avanzando en la evaluación del volumen de madera quemada susceptible de aprovechamiento y en la preparación de la documentación técnica necesaria para tramitar con urgencia estos trabajos. El objetivo es evitar la proliferación de plagas asociadas a la madera afectada, reducir riesgos y facilitar la regeneración natural del monte.
El incendio, originado el 6 de agosto de 2026 en el paraje de Raboconejo, en Niebla, afectó a diez municipios de la provincia de Huelva y al municipio de Aznalcóllar, en Sevilla.









