La intervención, que supone un hito sanitario en Huelva, permite extirpar un tumor con seguridad y precisión
El Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez, centro perteneciente al Servicio Andaluz de Salud de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, ha anunciado que ha realizado con éxito la primera cirugía cerebral con el paciente despierto. Desde la Consejería del ramo se destaca que la intervención supone un hito sanitario en Huelva y sitúa a la neurocirugía a la vanguardia, permitiendo extirpar un tumor con la máxima seguridad y precisión, y que la cirugía cerebral con el paciente despierto es una técnica altamente especializada para operar zonas del cerebro críticas por su funcionalidad con la colaboración del paciente. Su ventaja principal es que se puede comprobar en tiempo real, durante la intervención, la preservación de áreas funcionales como el lenguaje, la movilidad, la memoria o la capacidad cognitiva, entre otras, aplicándose principalmente en tumores cerebrales, cirugía de la epilepsia y en cualquier lesión cerebral que requiera una altísima precisión.
Considerada una de las técnicas más avanzadas y de elevada complejidad en neurocirugía, para llevarla a cabo ha sido necesaria la colaboración de un equipo multidisciplinar del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez conformado por neurocirujanos, neuroanestesistas, neuropsicólogos, neurofisiólogos, neuradiólogos y personal de enfermería.
Esta primera intervención se ha realizado a un paciente con un tumor cerebral conocido como glioma de bajo grado alojado en el área del entendimiento del lenguaje, por lo cual había un elevado riesgo de secuelas neurológicas en esta función. Sin embargo, con la cirugía “awake” completa, el paciente se mantuvo despierto y consciente durante toda la intervención, con una sedación ligera, sin dolor. Durante ese tiempo, fue realizando distintas tareas y tests del habla con el equipo de neuropsicólogos para mapear su cerebro, permitiendo a los neurocirujanos extirpar únicamente el tumor sin afectar a áreas elocuentes o funcionales (especialmente el área del lenguaje en este caso), preservando el paciente su calidad de vida.









