Tu mundo, más eficiente

Tag Archives | OCU

OCU denuncia que los coches emiten más de lo que anuncian

-Todos los modelos emiten más CO2 que los valores declarados en la homologación

-El 41% rebasa el límite de emisión de partículas

-El 27% supera lo permitido en NOx

OCU denuncia que los automóviles de todas las marcas superan los valores declarados de emisiones. En el caso del CO2, los coches vendidos en la actualidad están homologados de acuerdo con los ciclos NEDC (New European driving cycle) o, los más nuevos, el WLTP (Worldwide harmonized light vechicles test procedure). Estos ciclos simulan una conducción urbana y extraurbana. Sin embargo, la norma permite una serie de “modificaciones” a los coches que van a ser homologados que hacen que el resultado sea más optimista que si se realiza el mismo ciclo en un laboratorio independiente sin modificaciones: usar lubricantes especiales, usar neumáticos sobre inflados, desconectar el alternador… Esta es la razón principal por la que todos los modelos que ha analizado OCU emiten más CO2 que los valores declarados.

En cuanto a las emisiones de óxidos de nitrógeno y partículas, la actual norma en vigor (Euro 6) fija unos límites máximos de emisiones de estos contaminantes, antes hubo otras menos estrictas. OCU junto a organizaciones europeas ha realizado las mismas pruebas, los test WLTP en un laboratorio homologado, en coches salidos del concesionario sin modificar. Los resultados de estos test señalan que el 41% de los vehículos rebasa los límites de partículas y el 27% superan el límite legal de NOx.

Los resultados en carretera son aún peores. En la actualidad las emisiones reales de los vehículos en carretera se multiplican por 5 respecto de los valores obtenidos durante la homologación y no hay ninguna norma que sancione este incumplimiento, hasta 2019, en el que las emisiones no podrán superar el doble del valor medio en el laboratorio. En 2021 deberán ser aun menores, no podrán superar en más del 50%.

OCU advierte que el problema es de mayor gravedad en los coches antiguos en circulación, que emiten mucho más que los modelos nuevos, porque los límites de emisiones no se aplican a los vehículos puestos en el mercado antes de la aprobación. Y esta situación es especialmente relevante en España, donde la edad media de los coches supera los 12 años.

“Las emisiones de los automóviles son las principales responsables de la mala calidad del aire en las ciudades”, han asegurado desde OCU.  Y esto tiene consecuencias graves para la salud de los ciudadanos. Alrededor de 24.000 personas fallecen cada año de forma prematura por esta causa.  Son 20 veces más que las provocadas por los accidentes de tráfico. A pesar de esta realidad puesta de manifiesto por numerosos estudios, las normas favorecen claramente a la industria con leyes hechas a su medida, en detrimento de la salud de los ciudadanos.

Y eso para quien las respeta, porque Volkswagen durante años falseó las emisiones de sus modelos con motor diésel mediante un software específico para reducir las emisiones durante las pruebas. Unas pruebas como OCU ha puesto de manifiesto que difieren bastante de las condiciones reales de los vehículos. A pesar de la gravedad del engaño llevado a cabo por Volkswagen ningún gobierno europeo ha sancionado a la empresa y menos aún ninguno ha obligado a la empresa a indemnizar a los consumidores por el fraude cometido.

OCU ha iniciado acciones legales para defender los intereses de los consumidores, el pasado 6 de abril, después de un considerable retraso finalmente ha sido admitida la demanda civil en la que OCU representa a 7.200 consumidores que exigen una justa indemnización por el perjuicio ocasionado por el fraude de Volkswagen.

 

Fuente: OCU.

Imagen: José Carlos Sánchez Rodríguez (Infonuba)

OCU pone a prueba los servicios de taxi, Uber y Cabify

-La Organización de Consumidores y Usuarios ha realizado un estudio en el que evalúa la experiencia del pasajero desde que decide tomar un coche hasta que se baja de él al final del recorrido

-A pesar de que los coches VTC cuentan con grandes ventajas, los taxis obtienen buena puntuación y son los mejor valorados en ciudades como Madrid

-OCU destaca la sencillez de las aplicaciones de Cabify y Uber y el ahorro que supone su uso para los recorridos más largos

-OCU considera que la competencia es buena para el consumidor, pues obliga a mejorar el servicio y abre el abanico de precios. Sin embargo, cree que todos los operadores deben tener las mismas condiciones y regulaciones igual de exigentes

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado un estudio en diez ciudades españolas sobre el uso de taxis y de coches con chófer de Cabify y Uber. A través de más de 170 viajes, OCU evalúa la experiencia del pasajero desde que decide tomar un vehículo hasta que se baja de él al final del recorrido. Las conclusiones completas del estudio pueden verse en el número de abril de la revista Compra Maestra.

Para realizar el examen, OCU ha utilizado de forma anónima los servicios de transporte disponibles en Barcelona, Bilbao, La Coruña, Madrid, Málaga, Palma de Mallorca, Santa Cruz de Tenerife, Sevilla, Valencia y Zaragoza, haciendo uso solo de taxis en las ciudades en las que no existe otra alternativa y tanto de taxis como de coches VTC operados por Uber o Cabify donde sí la hay.

Además, en cada ciudad se han realizado varias veces tres tipos de trayecto (largo, medio y corto), y se han analizado diferentes variables, como el tipo de conducción, el vehículo, el conductor, el itinerario seguido o el proceso de pago utilizado, entre otros.

En términos generales, el estudio de OCU concluye que el servicio de Cabify es el mejor valorado en la mayoría de las variables, destacando especialmente por el impecable aspecto interior de sus vehículos, la buena conducción y la gestión automática de la factura. Los taxis, por su parte, destacan por la buena disposición ante las peticiones del cliente, la visibilidad y la disponibilidad, mientras que Uber lo hace por los interiores del coche y la buena disposición del conductor, pero no por la elección del itinerario o por la factura, que en opinión de OCU, es pobre en datos.

Estos son algunos de los aspectos más destacados del estudio de OCU según las siguientes variables:

  • El vehículo: Los coches están en general en buen estado, sobre todo los de VTC. Los interiores están limpios y ordenados en la mayoría de los casos, destacando los de Cabify. En ocasiones puntuales se ha encontrado alguna deficiencia en la limpieza de los coches en Sevilla y mal olor en algunos taxis de Palma y Zaragoza.Destaca también el abuso de elementos personales en los taxis (estampas religiosas, fotos familiares, símbolos deportivos…), frente al aspecto neutro de los coches VTC. Por último, el estudio de OCU refleja que, en los taxis de Sevilla, Valencia y Zaragoza, las plazas traseras no siempre cuentan con los tres cinturones disponibles.

     

  • El conductor: OCU destaca que tanto la vestimenta y la higiene como el saludo y el trato de los conductores de VTC es impecable. Sin embargo, entre los taxistas es más común el “desaliño”, aunque no es la norma. A la hora de ayudar a cargar y descargar la maleta, ninguno de los dos colectivos destaca de forma especialmente positiva. En concreto, en Zaragoza y Sevilla fueron especialmente reticentes a colaborar con el cliente en este momento.

    Las experiencias en los recorridos realizados demuestran, sin embargo, que tanto taxistas como chóferes de VTC “son comprensivos” si se trata, por ejemplo, de bajar el volumen de la radio, encender la luz o subir la calefacción.

     

  • El itinerario: El 64% de los conductores optó por tomar la ruta que propone Google Maps y un 18% utilizó una alternativa igual o más corta. En el 18% restante, hubo un tercio de casos más o menos errados (no más de 5 minutos por encima de lo previsto) y algunos muy errados: 14 minutos estimados fueron 36 con un taxista en Barcelona y 7 se convirtieron en 17 con un Uber en Madrid.OCU recuerda que los taxistas deben preguntar al cliente la ruta de preferencia y, si no la tiene, elegir la más rápida. Aun así, en la práctica, un 95% de los taxistas no pregunta. Por otro lado, la mayoría de los taxistas conoce el recorrido que debe tomar y apenas consulta el GPS.

    En este sentido, OCU también recuerda que, a diferencia de los VTC, que al ser empresas privadas no tienen la obligación de realizar un servicio, los taxis son servicios públicos, y, por tanto, tienen el deber de hacer el trayecto, por muy corto que este sea. Si no lo hace, el usuario puede denunciarlo.

     

  • El cobro: En el caso de los taxis, se encontraron algunos sin datáfono en Málaga o con este estropeado en Madrid, a pesar de que en las dos ciudades es obligatorio llevarlo, igual que en Barcelona. En el resto de ciudades donde no es obligatorio, a menudo no disponen de él para poder efectuar el pago.Por otro lado, no se cobró lo justo en el 16% de los casos, en la mayoría de ellos por falta de cambio y por poco importe. Solo en 3 casos se cometieron errores graves, como que el conductor elija la ruta con peaje sin preguntar y repercuta el coste al cliente.

     

  • El precio: A pesar de que el estudio de OCU no trata de ser un análisis exhaustivo de comparación de precios, del mismo pueden extraerse las siguientes conclusiones:
    • Los taxis interesan para los trayectos cortos, sobre todo por debajo de 2 kilómetros.
    • Para los trayectos medios, los coches VTC resultaron más baratos en todos los casos, salvo en Málaga (donde el taxi mejoró en 77 céntimos a Cabify) y en Valencia (donde el taxi fue notablemente más barato).
    • Para los viajes largos, el estudio demuestra que los coches VTC son más económicos. Cada viaje al aeropuerto puede suponer un ahorro de más de 5 euros al cliente.

Por último, OCU considera que la competencia es buena para el consumidor, pues obliga a mejorar el servicio y abre el abanico de precios. Sin embargo, cree que todos los operadores deben tener las mismas condiciones y regulaciones igual de exigentes: solo así se garantiza la libre competencia y las virtudes de un mercado competitivo.

Fuente: OCU.

Imagen: José Carlos Sánchez Rodríguez (Infonuba)

OCU lanza una campaña para luchar contra la obsolescencia prematura de los aparatos

-La campaña “larga vida a lo que compro” pretende reunir el apoyo de todos los consumidores para conseguir una legislación que ponga freno a la obsolescencia prematura, en favor de un modelo económico más sostenible

-La Organización de Consumidores y Usuarios considera que la obsolescencia prematura es uno de los graves perjuicios que sufren los consumidores actualmente, no solo por el gran coste que conlleva para ellos, sino también para el medio ambiente

-La campaña de OCU permite a los usuarios exponer sus casos particulares de productos o dispositivos afectados por la obsolescencia prematura, que serán valorados por la Organización para su posible mediación o denuncia

El 15 de marzo se celebró en todo el mundo el Día de los Derechos del Consumidor. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) quiso aprovechar esta fecha tan señalada para luchar contra uno de los mayores problemas que sufren los consumidores hoy en día: la obsolescencia prematura de los aparatos, especialmente los relacionados con la tecnología y la electrónica.

OCU recibe diariamente quejas y reclamaciones de los usuarios por casos de productos, algunos de elevado precio que, de repente, quedan obsoletos: móviles que hace un par de años eran tecnología punta dejan de recibir actualizaciones, aparatos que dejan de funcionar tras poco tiempo de uso y no se pueden reparar, electrodomésticos averiados justo cuando termina la garantía… son muchos los productos que tienen que dejar de usarse mucho antes de completar la vida útil que se espera de ellos.

Por ello, OCU ha lanzado la campaña de movilización: “larga vida a lo que compro”, con la que pretende reunir el apoyo de todos los consumidores para conseguir una legislación que ponga freno a la obsolescencia prematura en favor de un modelo económico más sostenible. Una legislación que, igual que establece que un producto debe ser seguro, obligue también a que sea duradero y reparable.

En opinión de OCU, la obsolescencia prematura es doblemente perjudicial para el consumidor. Por un lado, por el elevado coste económico que le supone y por otro, por el alto impacto medioambiental que implica no solo fabricar de forma masiva aparatos que van destinados a sustituir otros que deberían seguir siendo servibles por más tiempo, sino también gestionar más residuos de los necesarios.

Ante esta situación, OCU considera que urge tomar medidas y encontrar una solución que proteja a los consumidores y no les haga sentirse engañados.

Además de una legislación específica, OCU pide a través de esta campaña medidas concretas como que:

  • El producto sea diseñado de forma que no haya piezas de calidad deficientes que se deterioren prematuramente, que sean demasiado frágiles para el uso normal del dispositivo o que tenga un ensamblado con materiales que impidan su apertura para reparación.
  • Reparar el producto o sustituir los consumibles o baterías sea posible y tenga un coste notablemente inferior al de comprar un producto nuevo.
  • La garantía del producto (incluido el software y su actualización) sea superior a los dos años obligatorios que actualmente hay en España y que sea real (ahora mismo solo se atribuye a problemas del producto durante los primeros 6 meses).
  • Los fabricantes informen claramente de la vida media prevista del producto, las posibilidades de reparación, el tiempo de soporte previsto para la actualización de software si lo hubiera o cómo se debe proceder para el correcto reciclaje.

 

 

 

Fuente e imagen: OCU.

OCU pide a Facebook que aclare si la cesión de datos en el caso de Cambridge Analytica incluye perfiles de España

-OCU, junto al resto de organizaciones de consumidores del grupo Euroconsumers, ha enviado una carta a Facebook para pedirle que aclare si lo que sucedió con Cambridge Analytica también incluye perfiles de España, Bélgica, Italia, Portugal y Brasil

-En caso de que así sea, la Organización de Consumidores y Usuarios reclama a Facebook que explique qué medidas tomará para eliminar las consecuencias y los riesgos para los usuarios afectados y como les compensará económicamente

-En caso de que Facebook no responda a las peticiones de la Organización en un plazo de 15 días, OCU tomará medidas adicionales para proteger los derechos e intereses de los consumidores

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), junto al resto de Organizaciones de Consumidores que forman parte del grupo Euroconsumers, ha enviado una carta a Facebook para pedirle que proporcione información clara sobre si lo que sucedió con Cambridge Analytica también incluye perfiles de Bélgica, Italia, Portugal, España y Brasil.

En caso afirmativo, OCU ha pedido a la red social que explique qué medidas implementará para eliminar las consecuencias y los riesgos para estos usuarios, así como para garantizar la aplicación correcta y el respeto de sus derechos.

Por último, OCU y el resto de Organizaciones de Consumidores de Bélgica, Italia, Portugal y Brasil, reclama a Facebook que explique cómo compensará a los usuarios por el uso indebido de sus datos, detallando cómo les reembolsará el valor económico que ha obtenido de la explotación de los mismos y cuyos únicos propietarios son los usuarios.

La carta remitida concluye que, en caso de que Facebook no cumpla con lo mencionado anteriormente en un plazo de 15 días, las Organizaciones de Consumidores del grupo Euroconsumers tomarán las medidas adicionales necesarias para proteger los derechos e intereses de los usuarios.

En opinión de OCU, “el comportamiento de Facebook demuestra que no reconoce y respeta el importante papel central de los consumidores en la economía de datos”, como se expresó claramente en el manifiesto My Data is Mine“,  firmado conjuntamente por organizaciones de consumidores de Bélgica (Test-Aankoop / Test-Achats), Italia (Altroconsumo), España (OCU: Mis datos son míos ), Portugal (Deco Proteste) y Brasil (Proteste).

OCU defiende que los datos que usa Facebook pertenecen a los consumidores. Por lo tanto, son ellos los que deben tener el control sobre los mismos en todo momento, saber exactamente para qué se usan y obtener una buena parte del valor creado por las compañías que los utilizan.

Además, OCU cree que la tecnología que se crea para expandir la libertad no debe convertirse en un sistema que coaccione y controle a los usuarios, que no pueden renunciar a su autonomía y libertad a cambio de comodidad.

Como organización de consumidores que defiende la protección y el cumplimiento de los derechos del consumidor como un vehículo crucial de acceso a los derechos fundamentales de los ciudadanos en plataformas digitales, OCU se compromete a hacer que los grandes datos se conviertan en una fuerza para la libertad, en lugar de una fuerza de manipulación encubierta.

Para ganar esta batalla, OCU no se limitará a un adecuado cumplimiento de la legislación, ya que observar las reglas y evitar el abuso debe coincidir con otras acciones igualmente importantes. Además, se compromete a lograr el reconocimiento pleno y la amplia defensa del papel central del ser humano en la sociedad de la información, así como de los intereses económicos legítimos de los consumidores en el mercado emergente de datos.

 

 

 

Fuente: OCU.

Imagen: Pixabay.

OCU denuncia a los fabricantes de Nocilla y Cocar por incumplir la normativa sobre etiquetado

-La Organización de Consumidores y Usuarios ha presentado una denuncia contra Idilia Foods S.L (Nocilla) y Greenfood Import-Export S.L (Cocar) por el incumplimiento de la normativa sobre información alimentaria facilitada al consumidor

-A través de estas denuncias, OCU solicita además a las direcciones de consumo de la Generalitat Valenciana y de la Junta de Andalucía respectivamente, que pongan en marcha un procedimiento de inspección y sanción a ambas empresas

-OCU, junto con otras organizaciones de consumidores de 11 países, exige a la Comisión Europea que publique los perfiles nutricionales y acabe con las alegaciones en alimentos que no tienen un perfil nutricional saludable

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), ha presentado ante la Dirección de Consumo de la Generalitat Valenciana una denuncia contra Idilia Foods, S.L., fabricante de Nocilla, por el incumplimiento de la normativa sobre información alimentaria facilitada al consumidor.

Por la misma causa y de forma paralela, la Organización ha interpuesto otra denuncia ante la Dirección de Consumo de la Junta de Andalucía contra la empresa Greenfood Import-Export, S.L, fabricante de la bebida Cocar.

Según OCU, Idilia Foods utiliza de forma irregular la alegación nutricional “+ leche fuente de calcio” en el envase de Nocilla, una declaración comparativa que está mal empleada según recoge el artículo 9 del Reglamento (UE) Nº 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, que establece que solo pueden compararse alimentos de la misma categoría y que, además, debe mencionarse la diferencia en la cantidad de ese nutriente y haciendo referencia a la misma cantidad del alimento.

En el caso de Nocilla, Idilia no indica en qué medida la crema de untar tiene más leche (si es un 1% o un 50%), y tampoco concreta la comparación, pues no indica con qué producto de la misma categoría se está comparando para afirmar dicha alegación.

Además, OCU denuncia que la ubicación y el tamaño de las letras y del signo “+”, tal y como se presentan en el envase, pueden inducir a error al consumidor, ya que aparentemente abarca tanto a la leche como al calcio.

Además, si se tienen en cuenta los perfiles nutricionales (aún pendientes de aprobar por la Comisión Europea), la afirmación sobre el calcio no debería estar incluida en la etiqueta, ya que el producto multiplica por cinco el límite de grasas saturadas y por seis el límite de azúcar establecidos por estos perfiles.

En el caso de Cocar, OCU cree que la empresa denunciada incumple el Reglamento por la falta de menciones obligatorias que deben figurar en el envase de un producto, en concreto la falta de denominación del alimento, así como la cantidad de cada uno de los ingredientes que lo configuran y aparecen destacados en el envase.

Así, el Reglamento establece que la denominación debe indicarse en la etiqueta de forma clara, legible y si se comercializa en España, ha de constar en español. Sin embargo, en este producto se desconoce si se trata de un zumo o de una bebida refrescante, ya que todas las denominaciones que constan en el envase son comerciales (“Cocar”, “Superjuice”, “Organic energy”, etc).

Además, en la lista de ingredientes del envase no aparece la cantidad de guaraná, green tea o yerba mate que se destacan en el frontal del mismo, un requisito obligado por el reglamento.

Ante esta situación, OCU cree que, para garantizar la protección de los consumidores de manera efectiva, facilitar que éstos elijan entre los diferentes alimentos con pleno conocimiento de causa y crear condiciones iguales de competencia para la industria alimentaria, los productos comercializados deben poseer un etiquetado adecuado.

Para OCU es fundamental que las declaraciones de los alimentos puedan ser comprendidas por los consumidores y que se les proteja de declaraciones engañosas que pueden inducir a error en la toma de decisiones, como la atribución de alguna característica a un producto que en realidad no posee.

En opinión de OCU, este engaño puede orientar la compra hacia esos productos en detrimento de otros de similares características, pero que sí informan de su verdaderas características y formas de producción.

Por este motivo, BEUC (Organización Europea de Consumidores), junto con las organizaciones de consumidores de 11 países, entre ellas OCU, ha puesto en marcha una campaña para denunciar el retraso de la Comisión Europea en acabar con las alegaciones en alimentos que no tienen un perfil nutricional saludable.

Según el reglamento aprobado en 2006, las alegaciones nutricionales y de salud no deberían utilizarse si el perfil nutricional del alimento no es adecuado por tener un exceso de determinados nutrientes problemáticos, como sal, azúcar, grasas saturadas o grasas totales. Sin embargo, los fabricantes aún siguen teniendo carta blanca para anunciar alegaciones nutricionales y de salud en productos que en realidad son poco saludables.

Mientras la normativa es aprobada, la Organización de Consumidores y Usuarios recomienda no dejarse impresionar por mensajes aparentemente saludables o nutritivos y leer la información nutricional del producto que se encuentra en el reverso del envase.

 

 

 

Fuente: OCU.

Imagen: José Carlos Sánchez Rodríguez (Infonuba)

OCU advierte de diferencias de hasta un 130% en el precio de las bombonas de butano

-OCU recuerda que con la bombona tradicional de precio regulado siempre se ahorra frente a las liberalizadas

-A igualdad de carga, el precio de las bombonas más ligeras es muy superior

-En algunas ciudades el precio es superior (en céntimos) al precio regulado, algo que es ilegal

OCU advierte de las grandes diferencias de precios que existen entre los distintos tipos de bombonas que conviven en el mercado. En algún caso hay hasta 20 euros de diferencia entre el precio de determinados formatos y el de la bombona tradicional que siempre resulta la opción más barata.  Estos datos se desprenden del estudio de precios realizado en 20 ciudades y las principales cadenas de estaciones de servicio cuyos resultados se publican en el número de febrero de la revista OCU-CompraMaestra.

OCU recuerda que desde 2014 se liberalizó el mercado de butano, salvo para la bombona que pesa en vacío más de 9 kg, como la tradicional, que mantiene el precio regulado. Cada dos meses se revisa por parte del Gobierno, limitándose la variación del precio en un 5% por revisión . Sin embargo, en el último año OCU denuncia una subida acumulada del precio de la bombona del 13,9%. En la actualidad el 30% de los hogares usan butano, bien porque es el combustible más barato (similar al gas canalizado, pero sin coste fijo) bien porque no existe otra alternativa. El butano es la opción mayoritaria en segundas viviendas y zonas rurales.

OCU ha analizado el precio de los 6 formatos de bombona que existen al margen de la bombona tradicional (Repsol ligera, Cepsa ligera, Disa Ligera, Galp, Repsol pequeña y Disa Pequeña). Todas las bombonas analizadas, salvo la de Galp, son más cómodas y ligeras, Pero OCU denuncia que la comodidad se paga. Cuanto más ligera es la bombona más caro sale el kilo de gas butano.  En concreto si se compara con el precio regulado, a igualdad de carga, las bombonas ligeras son de media entre un 15% y un 25% euros más caros. Las diferencias son aún mayores para las de formato pequeño, donde los precios, en igualdad de carga en comparación con la bombona de precio regulado son casi 20 euros más caros (un 130%).

En cuanto a la situación de las bombonas de butano tradicionales por ciudades es bastante variada. En algunas ciudades es muy difícil localizarlas en gasolineras. En Madrid, Coruña, Bilbao, Gijón, Palma de Mallorca sólo se encontraron como mucho en tres estaciones de servicio de todas las visitadas. El caso extremo es de Valladolid donde no se encontraron para el estudio.

OCU advierte que en algunas ciudades los precios que se cobran no son los oficiales, una situación en la que también descubren diferencias notables por ciudades. En ese sentido, destacan las desviaciones de Albacete, Bilbao, Murcia, Palma de Mallorca y Santander donde el precio medio de las bombonas superaba en más de 1,5 € el oficial. En el otro extremo, estaba Badajoz, con un desvío medio de 5 céntimos (es decir, “redondeaban” el precio oficial de 14,45 € a 14,5 €). Otras ciudades con desvíos medios inferiores a los 50 céntimos fueron Huelva, Sevilla, Madrid y León. OCU recuerda que el precio de la bombona está regulado y es ilegal cobrar cualquier cantidad por encima del mismo, por pequeña que sea. En este sentido, las ciudades donde OCU encontró más irregularidades fueron Albacete, Barcelona, Madrid, Murcia, Santander y Sevilla.

 

Fuente: OCU.

Imágenes: José Carlos Sánchez Rodríguez (Infonuba)

OCU ofrece varias recomendaciones para ahorrar en calefacción

-Ante el anuncio de las bajas temperaturas para este fin de semana

Las previsiones meteorológicas para este fin de semana advierten de la llegada de un sistema frontal atlántico que traerá consigo nevadas y lluvias en la mayor parte de España. Por ello, y para que los consumidores no vean afectada su factura de la luz o el gas por un mayor uso de la calefacción, OCU ofrece una serie de sencillos consejos que no sólo ayudarán a reducir el gasto, sino que sirven para cuidar el medio ambiente, ya que aplicándolas se reducen las emisiones de CO2.

Para mantener la casa a una temperatura agradable sin necesidad de aumentar el uso de la calefacción OCU recomienda:

1. Colocar burletes en puertas y ventanas: son sencillos sistemas de plástico que taponan la entrada de aire y ayudan a mantener la temperatura interior.

2. Ventilar temprano y con las persianas arriba: si en la fachada da el sol, ventilar durante 10 minutos nada más levantarse y dejar las persianas subidas.

3. Decorar con alfombras y cortinas de color oscuro: absorben la radiación solar y ayudan a subir la temperatura.

4. Purgar los radiadores: si se tienen radiadores de agua, no olvidar purgar el aire para conseguir el mejor rendimiento de la caldera. Además, OCU recuerda que los radiadores deben purgarse al comienzo de la temporada, en otoño, para que no tengan aire dentro, ya que esto dificulta la transmisión de calor desde el agua al aire exterior. Estos deben estar limpios y sin muebles que los tapen dificulten la difusión del aire caliente.

5. Hacer la revisión de la caldera: un buen mantenimiento de la caldera puede suponer un ahorro de hasta un 15% al año.

6. Abrigarse y bajar el termostato: en lugar de ir en manga corta y tener la casa a 24ºC, es mejor cubrirse con más ropa y bajar hasta los 21ºC. Algo tan sencillo permite ahorrar hasta un 20%.

OCU recuerda que una temperatura en casa de 19ºC a 21ºC es razonable. Por la noche, es aconsejable que en los dormitorios baje entre 15ºC y 17ºC. “Cada grado de más supone un incremento del 7% en el consumo”, han advertido desde esta organización de consumidores.

La Organización de Consumidores y Usuarios tiene además abierta hasta el próximo día 15 de enero su compra colectiva de luz y gas, a la que los usuarios pueden inscribirse a través de la web de OCU “para conseguir una tarifa competitiva” que les permita ahorrar en la factura de la luz y gas.

 

 

 

Fuente e imagen: OCU.

OCU advierte de la subida de precios de algunos alimentos

Imagen de una dorada y una lubina en el mercado.
-Las angulas, el besugo y las almejas lo que más sube

-El jamón ibérico, la pularda, la piña y la lombarda bajan sus precios

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) como cada año, ha querido comprobar cuanto suben los precios de los productos de alimentación típicos de las fechas navideñas. Para ello, OCU ha revisado los precios de una selección de 15 de estos productos en tiendas, mercados municipales y supermercados de Madrid, Barcelona, Bilbao y Sevilla.  La conclusión es que durante el último mes y sobre todo la semana previa a la Navidad, se producen fuertes subidas en los precios de algunos de estos productos.

OCU ha seguido el precio de los siguientes productos: cordero lechal para asar por cuartos, redondo de ternera, pularda, pavo, jamón ibérico de cebo al corte, lombarda, piña, besugo, lubina de acuicultura, merluza al corte, angulas, langostinos cocidos, percebes gallegos, almejas y ostras, recogiéndose los precios un mes antes de la Navidad, quince días antes y un tercer control en la semana previa a la Nochebuena.

Imagen de piñas.

El pescado y el marisco, lo que más sube.

Como ha ocurrido en años anteriores, los precios de alimentos han subido bastante sus precios en comparación con los de hace un mes. Las angulas, con un incremento del 46%, son el producto que más sube, seguido del besugo (39,3%) las almejas (33,3%) y los percebes (28,2%).  Sin embargo, algunos productos han bajado su precio de forma significativa. La pularda ha bajado un 18,8%, también ha bajado un 14,5% el jamón ibérico, y las frutas y verduras típicas, como la piña (3,6%) y la lombarda (5,9%).

Las carnes tienen una evolución de precio dispar, se mantienen o bajan las de ave, mientras que suben las de ternera y cordero, aunque las subidas son mucho más moderadas que en el caso de los pescados y mariscos. Aunque hay variaciones dependiendo del producto, en general abundan más las subidas que las bajadas, siendo las subidas de precios más intensas en los últimos 10 días.

Por establecimientos, el más barato es el supermercado Ahorramás, que lo ha sido durante todo el periodo, seguido de Bon Preu, Carrefour y Mercadona. Los más caros han sido Sanchez Romero, El Corte Inglés y BM Complet.

Ante la realidad de las subidas de precios de los alimentos más típicos de Navidad, y para evitarlas en la medida de lo posible, OCU recomienda adelantar las compras y comparar los precios entre los distintos establecimientos. Otra opción para ahorrar es recurrir a menús alternativos elaborados con otros productos, que por su menor demanda en estas fechas tienen precios más moderados y no suben tanto sus precios.

 

 

Fuente: OCU.

Imágenes: José Carlos Sánchez Rodríguez (Infonuba).

OCU advierte de deficiencias en la información sobre alérgenos en alimentos a granel

-OCU ha analizado las condiciones de venta en 80 comercios de Barcelona, Bilbao, Madrid y Sevilla

-El 97% de los vendedores solo informa verbalmente y únicamente el 26% lo hace leyendo la lista de ingredientes de la ficha del alimento

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha visitado 80 establecimientos de venta de productos de alimentación a granel para evaluar la información que proporcionan a los consumidores sobre la presencia de alérgenos en los productos en venta. Los resultados del estudio publicado en el número de diciembre de su revista OCU Salud, señalan que en la mayoría de los establecimientos se informa solo de forma verbal y que esta información presenta lagunas y deficiencias.

El estudio se ha realizado en supermercados, pastelerías/panaderías y tiendas de precocinados de 4 ciudades: Barcelona, Bilbao, Madrid y Sevilla. Por tipo de establecimientos, es más fácil encontrar información sobre alérgenos en un supermercado que en los otros tipos de establecimientos, ya que en dos tercios de supermercados se proporcionó información escrita sobre alérgenos frente al 23% en tiendas de precocinados y al 17% en pastelerías.

OCU señala que la información sobre la presencia de alérgenos en los alimentos es esencial para las muchas personas que padecen alergia o intolerancia a determinados alimentos. La presencia de alérgenos no deseada es el tercer motivo de notificaciones en la Red de Alerta Alimentaria Europea. Por ello, en la alimentación envasada es obligatorio identificar de forma destacada la presencia de 14 sustancias que causan alergia o intolerancia (gluten, crustáceos, huevos, pescado, cacahuetes, soja, leche y lactosa, frutos de cáscara, semillas de sésamo, apio, dióxido de azufre y sulfitos, mostaza, altramuces y moluscos) en la etiqueta para facilitar al consumidor alérgico identificar estas sustancias.

En el caso de los alimentos vendidos a granel o envasados en el propio establecimiento, la legislación obliga a que se informe al consumidor cuando éste lo solicita. En el 97% de los establecimientos se informa a los consumidores de forma verbal, que, aunque está permitida por la legislación no es la forma más adecuada y solo el 26% de los vendedores informa leyendo la ficha técnica del producto lo que para OCU es lo deseable.

La información mayoritariamente verbal presenta lagunas.  Dos de cada tres vendedores en los establecimientos visitados nos contestan con seguridad. En 50 tiendas afirman que no hay alérgenos. En 15 establecimientos dicen que tienen alérgeno, pero no pueden garantizar que no exista contaminación cruzada. En 3 sí dicen que hay alérgeno y proporcionan un producto alternativo. Tan solo en 16 establecimientos la información del vendedor se basa en información escrita. Una garantía claramente insuficiente para una persona con alergia que en la mayoría de los casos los lleva a rechazar el producto y tener que buscar uno alternativo.

Otro de los aspectos que ha tenido en cuenta OCU en su estudio es si se toman medidas para evitar la contaminación cruzada. Solo en un 20% de los establecimientos se ha evitado la contaminación cruzada, algo bastante fácil en determinados alimentos porque se encuentran en contacto o se manipulan sin cuidado. En 60 de los 80 establecimientos visitados por OCU los alimentos se encontraban en el mismo mostrador sin ningún tipo de barrera, aunque solo 19 de ellos si tenían el cartel que indicaba la presencia de alérgenos.

En cuanto a la manipulación, en 62 establecimientos no se cumplieron las normas mínimas para garantizar que no existiera contaminación cruzada, y eso a pesar de que se advertía que era un alimento para una persona alérgica. A la vista de los resultados de este estudio, para OCU queda mucho trabajo por hacer en cuanto a la información proporcionada a los consumidores y la formación del personal, considerando necesario que:

-Se proporcione información específica del producto por escrito sobre la presencia de alérgenos en cada producto y no contentarse con el mero letrero general que exige la norma.

-Los dependientes que dispensan los productos deben informar al cliente que lo solicita leyendo la lista de ingredientes.

-Debe haber más formación del personal para evitar la contaminación cruzada en la elaboración y venta del producto.

En este sentido, OCU, junto con las organizaciones de consumidores belga (Test Achats), italiana (Altroconsumo) y portuguesa (DECO) va enviar una petición a la Comisión Europea para pedir la puesta en marcha de un protocolo para informar a los consumidores sobre la posible contaminación cruzada o no intencionada en alimentos que causan alergias o intolerancias. Para estas organizaciones es importante una redacción uniforme del posible riesgo de presencia no intencional (contaminación cruzada), preferiblemente con el término “puede contener …”. Además, es importante que estas advertencias de precaución solo se utilicen en solo en casos en que las buenas prácticas de fabricación (limpieza y separación en el lugar o el tiempo) no puedan excluir la posible presencia de alérgenos en umbrales predefinidos y no de forma generalizada.

 

 

Fuente: OCU

Imagen: (Alexas_Fotos)-Pixabay.