La subida de las temperaturas puede generar riesgos si no se mantiene una hidratación frecuente y se evita estar mucho tiempo al sol
Ante el incremento de las temperaturas, el Colegio de Médicos de Huelva pide mantener especial vigilancia sobre niñ@s y mayores para evitar situaciones de riesgo, además de pacientes con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas y trabajadores expuestos al exterior
Desde el Colegio de Médicos de Huelva se ha advertido recientemente que el calor obliga al organismo a realizar un importante esfuerzo para mantener estable la temperatura corporal y cuando estos mecanismos fallan pueden aparecer problemas como deshidratación, agotamiento por calor, calambres musculares, mareos, síncopes o golpes de calor, una situación potencialmente grave que requiere atención médica urgente.
Por eso desde el Colegio, la doctora Ana Cristina Rodríguez, recomienda mantenerse hidratado bebiendo frecuentemente líquidos no alcohólicos incluso si no tienes sensación de sed con agua y zumos de frutas, y reducir la ingesta de bebidas azucaradas o con alto contenido en cafeína, ya que pueden favorecer la pérdida de líquidos.
También se recomienda largas exposiciones al sol en las horas centrales del día, entre las 12.00 y las 18.00 horas, y al salir a la calle procurar ir por la sombra y en interiores, permaneciendo el mayor tiempo posible en espacios bien ventilados y climatizados y ventilar la casa a primera o última hora del día y después baja las persianas.
Utiliza ropa fresca, de colores claros y hecha con tejidos naturales como algodón o linos que permiten la transpiración, evitando además que esté excesivamente apretada. Además, se recomienda protegerse del sol con sombreros o gorras y gafas de sol. En cuanto a las comidas, se propone priorizar aquellas ligeras y frescas, y que pueden aportar sales y minerales incorporando frutas y verduras con ensaladas, gazpachos, u otras.
También se recuerda no dejar nunca a niños, mayores o personas dependientes dentro de vehículos estacionados, ni siquiera durante unos pocos minutos y si se tiene vecinos de edad avanzada que vivan solos, procurar estar pendiente de que estén bien. En caso de hacer ejercicio en el exterior, es recomendable parcticarlos a primera o última hora del día.
En la playa, se recomienda usar la sombrilla o toldo para evitar pasar mucho tiempo al sol, ayudando un baño a regular la temperatura corporal, usando fotoprotectores cada dos ó tres horas.
Síntomas aparentemente leves como dolor de cabeza, cansancio intenso, debilidad, náuseas, sensación de mareo o dificultad para concentrarse pueden ser señales de alarma. Si aparecen confusión, pérdida de conocimiento, dificultad respiratoria o alteraciones del comportamiento, se debe pedir asistencia sanitaria inmediata.
En este sentido se advierte que el golpe de calor constituye una urgencia médica y ante una persona con piel caliente y enrojecida, mareo intenso, confusión, pérdida de conciencia o alteración del estado general, debe trasladarse a un lugar fresco, usar toallas con agua fría para tratar de reducir su temperatura y solicitar ayuda sanitaria urgente.
Finalmente, desde el Colegio de Médicos se hace hincapié en que la prevención es la principal herramienta para evitar complicaciones provocadas por el calor, por lo que, desde el Colegio de Médicos se hace un llamamiento a la prudencia y sentido común, y a proteger especialmente a los colectivos más vulnerables.










